domingo, 6 de mayo de 2012

Terminó la función del Circo...


Para los que como yo se dedican a la manipulación de la imagen o para quienes simplemente sabemos leer la proyección de la imagen personal de cada individuo nos pudimos dar cuenta de que tipo de personaje es cada candidato simplemente con verlos antes de su presentación. Simplemente en lo que en lo personal proyectó la imagen, tanto de vestimenta como de lenguaje verbal y corporal de cada candidato fue lo siguiente:

Josefina Eugenia Vázquez Mota mostró ser nada más que un personaje, un títere de su partido por hacer una analogía, ya que tanto en su forma de expresarse como en la velocidad con la que hablaba o intentando no fallar en su articulación de las palabras dejó ver claramente que tiene a un equipo, obviamente de su partido o al menos eso espero, un equipo de personas que le indican específicamente y con lujo de detalles la manera en la que debe comportarse públicamente. Eso aunado a su vestimenta conservadora aunque actual, nos permite ver, o más bien, no ver su personalidad y entender que es un personaje fabricado por no decir manipulado.

Enrique Peña Nieto en su forma de expresión, sus argumentos y su vestimenta no nos mostró para nada algo nuevo, sólo dejó ver al personaje que constantemente se engalana ingenuamente con el título de 'político' en nuestro país, debo admitir que al menos en esta ocasión no cometió errores tan monstruosos como en otras apariciones públicas pero en realidad, ese sería lo único que no esperábamos de e´l y nos permitió durante el debate ver.

Andrés Manuel López Obrador igualmente nos presentó más de lo mismo, manteniendo la imagen del personaje que el y la gente que lo apoya han creado, una imagen de alguien en realidad no muy relevante y solamente ofrecido al pueblo sin fundamentos reales o procesos de ejecución planeados. Incluyendo en sí una vestimenta ciertamente clásica y portándola incluso de una manera meramente descuidada, por no decir desarreglada, nos demuestra que no es más que lo que ha sido constantemente, una persona que habla mucho, y hace lo que puede.

En cuento a Gabriel Quadri debo admitir que me sorprendió el que se expresara tan claramente, con cierta velocidad elevada en su habla pero sin caer en una aceleración exagerada y siempre dando privilegio a la exposición de su opinión ante las ideas de los otros candidatos y sobre todo a sus propuestas. Pasando a la vestimenta me hace pensar que realmente la cuida y recibe una adecuada asesoría de imagen ya que a diferencia de los otros dos candidatos masculinos utilizó una camisa con un corte diferente al cuello, un corte moderno y que favoreció mucho más su imagen y lenguaje corporal, o tal vez sea que tiene buen gusto, o la peor de las probabilidades, que se en realidad un elemento muy bien manejado por una persona que se encuentra justo detrás de él sin dejarse notar.

Dejando de lado la imagen y la proyección gráfica de los candidatos me gustaría expresar lo que noté, a manera de opinión personal como el resto del artículo, en cuanto a la participación real de cada uno de los candidatos.

López Obrador pasó prácticamente desapercibido a no ser por una u otra mención y una adecuada réplica por parte de otro candidato, esto me parece que sucedió debido a que a pesar de haber hablado mucho fue poco lo que dijo, no nos dejó percibir en realidad que es lo tenía planeado hacer para lograr sus propuestas y objetivos, no marcó en realidad un camino a seguir en caso de llegar a ser presidente, a pesar de tener buenas ideas como la reducción de sueldos o la reforma en política de vivienda. A mi parecer, no es para nada alguien diferente de aquel personaje político a quien se le hizo fácil mudarse junto con una gran cantidad de personas a la avenida Paseo de la Reforma y hacer de ella su residencia temporal causando gran caos en la Ciudad de México.

Tanto Peña Nieto como Vázquez Mota, a mi parecer, no hicieron más que despotricar como yeguas adoloridas buscando desestimarse entre ellos; sinceramente no encuentro una mejor analogía, sin afán de ofender ni mucho menos de segmentar, que la de describir su participación y lucha personal como "una pelea entre señoras argüenderas en una vecindad". Lamentable para los ciudadanos que los dos candidatos más fuertes según las encuestas hayan dedicado su tiempo en el debate para culparse de lo que no hicieron en lugar de decirnos en realidad lo que sí harán en caso de llegar a la posición presindencial.

En cuanto a Quadri debo admitir que me pareció muy adecuada su participación ya que mencionó hechos sobre el país, su gente y las personas que lo han gobernado, hechos de los que varios somos consientes pero a los que quiene gobiernan no han prestado mucha atención; hizo propuestas interesantes y sugirió maneras de llevarlas a cabo, brevemente a causa de la limitación temporal. Incluso me atrevo a asegurar que Gabriel Quadri es, de los cuatro candidatos a presidente nacional, el único que sabe lo que en realidad es un debate ya que no se dedico a desprestigiar a nadie, expresó desacuerdo con ideas de otros candidatos y dio las razones por las cuales pensaba así, apoyó incluso y demostró su posición a favor con propuestas de otros candidatos, y sobre todo, nunca dejó de dar su opinión y mantenerse haciendo propuestas sobre el o los temas en cuestión. Aunque nuevamente, la asociación que se ha venido haciendo de Quadri con la Sra. Elba Esther Gordillo, una maestra sindicalista del viejo PRI, me pone a pensar, e incluso a temblar, pues debo admitiir que también eso me lleva a la idea en que él candidato de Nueva Alianza sea sólo un personaje muy bien manejado por un equipo realmente profesional.

Fuera de los resultados que las encuestas nos puedan arrojar, además de la en México siempre presente probabilidad por que "se caiga el sistema" del Instituto Federal Electoral a la hora de los votos contar y por su puesto sin tomar en cuenta las asociaciones que a cada candidato se le puedan adjudicar, en lo personal, yo a la fecha no tengo definido por quien voy a votar, puedo decir que sí tengo definido por quien no voy a votar pero eso me coloca en una posición difícil puesto que para que las elecciones de este año sean un acto de revolución pacífica por parte de la población deberíamos tener muy bien informada a la mayoría de su integración.

Grosso modo y como he venido diciéndolo desde que los candidatos se dieron a conocer, oficial o extraoficialmente, sinceramente a veces siento que "no hay a cual irle". Como buenos individuos todos tienen sus cualidades y sus defectos, como buenos políticos todos tienen sus pros y sus contras, pero como los partidos a los que representan sinceramente yo ya no sé que se debe pensar...